Panorámica del centro
 

El origen del Instituto de Educación Secundaria "Salvador Sandoval" de las Torres de Cotillas fue una extensión del Instituto "Vega del Tader" de Molina de Segura, que se creó en el curso 84-85 a instancias del alcalde de la localidad en aquellas fechas D. Jesús Ferrer, que comprometió a las autoridades educativas, para lo cual construyó un local provisional que no reunía las mínimas condiciones, pues sobre una base de hormigón, se levantaron unos pilares de hierro y se puso un techo de uralita, las divisiones eran tabiques finísimos que no cerraban espacios, ya que los techos eran de plástico, por lo que la insonorización era nula, así como el aislamiento contra el frío y el calor, el techo de uralita se agrietó con las dilataciones y las goteras eran continuas.

Pistas deportivas del centro
 

El centro funcionó como extensión del Instituto de Molina de Segura tres cursos, 1984-85,   1985-86, 1986-87, funcionando como Instituto a partir del curso 1987-88, en el mismo local, por lo que los primeros cursos de funcionamiento las condiciones fueron precarias, se hicieron multitud de gestiones para la edificación del nuevo edificio, el problema era encontrar un solar que tuviera entre 14000 y 15000 m2 y no era de fácil solución, finalmente se encontró en el barrio de Los Pulpites y se pudo edificar el nuevo Instituto que se inauguró el curso 1992-93 comenzando a funcionar en el mes de novienbre, ya que por no estar terminado, hubimos de comenzar el curso en el viejo local.

Acceso al edificio principal
 

El edificio nació pequeño y ya el curso siguiente hubo que hacer la ampliación de un ala. Con la entrada en vigor de la LOGSE, los alumnos de 12 y 13 años escolarizados en el primer ciclo de Educación Secundaria Obligatoria, vinieron al Instituto, junto a los maestros que les daban clase en los colegios, con lo que el Instituto creció en número de alumnos y profesores, alcanzando en la actualidad 706 de los primeros y 59 de los segundos, por lo que hubo que hacer un nuevo pabellón en el patio del Instituto y ampliar los vestuarios de Educación Física.

En el año 1995 se pensó en nominar al Instituto que hasta entonces no tenía nombre, se propusieron varios, optándose por el de "Salvador Sandoval", un maestro natural de la localidad recién jubilado que había impartido clases en el pueblo los últimos años y que a su faceta de docente, unía la de poeta premiado en varios certámenes, algunos de nivel nacional como el "Premio Polo de Medina", con bastantes libros publicados y además con méritos personales reconocidos por todo el mundo, se trató de ensalzar la cultura y la figura del docente.

El centro día tras día intenta ser un lugar agradable para todos los que trabajamos en él.